Los martes por la noche actúa en Calle32 (Sevilla) El Luí. Personaje peculiar donde los haya.

 Coge su guitarra, se sube al pequeño escenario y se pone a cantar. Mis tres congéneres de grupo y yo lo tenemos muy visto, normalmente solemos mofarnos un poco de la situación del “concierto”: a veces hay dos personas jugando al parchís en la mesa del final mientras él se desgañita, otras, se trae a músicos con quien tocar y cosigue llamar algo la atención de los cinco o seis notas que van y vienen, entran y salen como si allí no hubiera nadie.

Nosotros le llamamos el Sabina andalú, sus canciones son clavadas a las de su seguro admirado Joaquin. Pero hay días que el Lui aparece con un aura de artista atormentado. Apaga las luces, enciende unas velitas, se coloca su armónica y se pone a cantar blues (o lo que sea eso) con la melancolía por bandera, como si su novia lo acabara de dejar, no tuviera un sitio donde caerse muerto y sólo le quedara su guitarra. Yo, prefiero esta segunda versión.

Para los romáticos, El Luí es un bohemio de la vida, tiene una sensibilidad especial para la música, disfruta sacando su sentir en un escenario aunque nadie le escuche. Es un tío que se entrega  igual cantando en un garito con dos canis que ni siquiera le miran, que en un estadio con 50000 personas. Eso a él le da igual, y es ahí donde está la esencia de la música, en el interior de cada uno.

Para los realistas, El Luí es un cantautor frustado sin estilo propio que está empeñado en demostrar que vale algo mas de lo que los demás creen. Se aburre a sí mismo y a los que aparecen por la sala todos los martes. Resumiendo, es un personaje cargante, pesado y con un ego elevado al que alimenta todas las semanas durante un ratito en Calle32.

Si algún día os aburrís y no sabeis que hacer el martes por la noche os recomiendo que os paseis por allí. Primero podeis ver ensayar a un grupo que hace lo que puede y que aún no se ve listo para casi nada, luego, a eso de las diez y media podemos tomarnos unas cervezas viendo el espectáculo que el Lui haya preparado. Entonces descubrirás ( si no lo sabes ya) si estas del lado de los románticos o de los realistas.