Nuestros queridos britanitos están por todas partes, sólo hay que bucear por internet o atreverte con echar un vistazo a algunas cadenas musicales para darte cuenta de ello. Por norma general son cuatro o cinco pánfilos canijos con pantalón de pitillo y peinado extravagante, los hay a patadas, cada vez más.
Es cierto que tienen muy buenos grupos y que tenemos mucho que aprender de la cultura de bandas que disfrutan por la islas, pero de ahí a tragarme que cuatro imberbes con acné han reinventado el rock, el pop o lo que sea no paso.
Ya ha sucedido varias veces, recuerdo la que se lió con el primer disco de Arctic Monkeys: que si son los Beatles del siglo XXI, que si records históricos de ventas, que si empezaba una nueva era para el rock, blablabla. Los chicos son bastante buenos, pero con tranquilidad chavales, que habeis empezado a afeitaros hace cuatro días.
En el último mes ha salido otra banda de Inglaterra que nos va a cambiar la vida, se llaman The XX.

Hace no mucho tiempo empiezo a leer críticas de discos y esta gente aparece por todos lados como los mesías de no se sabe qué. Un disco de debut imposible de igualar, un estilo jamás visto con anterioridad, un talento fuera de lo común, una frescura inigualable…Me puse hasta nervioso -joder qué coño ha pasado que no me he enterado yo de esto-, me pillo el disco y me lo escucho. A mí aún no me llena demasiado, y después del bombo que le han dado menos todavía. Os dejo el corte que más me gusta.
Resulta que los XX son cuatro adolescentes de Londres que se las ingeniaron para sacar un disco y que se les ha venido encima un jaleo que ni ellos mismos se creen. Resultado: su guitarrista Baria Quereshi ha sufrido una crisis de ansiedad y ha dejado el grupo temporalmente, y si es verdad que tienen contratadas 22 fechas en Europa y Estados Unidos con sólo dos días de descanso no creo que vuelva.
Parece que en cuanto los medios ingleses nos sueltan burradas del tipo Arctic Monkeys o XX somos los primeros en asentir con la cabecita, ya sean críticos musicales, portales de internet o revistas. Quizás nuestros medios deberían apoyar con mas fuerza a multitud de grupos nacionales de calidad que necesitan un pequeño empujón, y no arrodillarse a las primeras de cambio ante la corriente anglosajona.
Coño.